La sonda japonesa MMX ha despegado a bordo de un cohete H3 con el objetivo de recoger al menos 10 gramos de material de Fobos y entregarlos en la Tierra en 2031. Estos granos podrían aclarar el origen de las lunas de Marte e incluir fragmentos expulsados del planeta por impactos, ofreciendo otra vía para estudiar su historia.

Puntos clave

  • MMX despegó de Tanegashima en el vuelo número 10 del H3 a las 04:41:03, hora estándar de Japón, del 20 de octubre. La separación se completó con normalidad alrededor de 1 hora y 11 minutos después.
  • La misión prevé llegar al sistema marciano en 2027, recoger al menos 10 gramos de material de Fobos y entregar las muestras en la Tierra en 2031.
  • Fobos podría haber acumulado fragmentos expulsados de Marte por impactos. Identificar esos granos en las muestras será una importante cuestión científica.

Este viaje a Marte pretende traer un puñado de material de una de sus lunas. La sonda Martian Moons eXploration, o MMX, de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) despegó con éxito el 20 de octubre de 2026. Así comienza una misión de ida y vuelta a Fobos de cinco años, cuyo objetivo es traer por primera vez a la Tierra muestras recogidas dentro del sistema marciano.

El vuelo número 10 del cohete H3 partió con MMX del Centro Espacial de Tanegashima a las 04:41:03, hora estándar de Japón, equivalentes a las 03:41:03 en Hong Kong. JAXA confirmó que el cohete siguió el plan de vuelo y liberó la sonda con normalidad aproximadamente 1 hora, 11 minutos y 13 segundos después del despegue, situándola en la órbita prevista.

El 21 de octubre, JAXA anunció que MMX había completado las operaciones críticas iniciales y que su estado era correcto. Entre ellas estaban el despliegue de los paneles solares, el establecimiento del control de orientación en tres ejes y la liberación del mecanismo de sujeción de la antena de ganancia media. El equipo comprobará ahora las funciones iniciales de los equipos de a bordo y preparará el crucero hacia Marte.

Repetición de la transmisión oficial de JAXA en inglés, con el despegue de MMX y H3 y explicaciones de la misión. Duración aproximada: 2 horas y 17 minutos.

Cinco años para traer al menos 10 gramos

El plan contempla aproximadamente un año de viaje a Marte, la llegada en 2027 y unos tres años de observaciones y recogida de muestras. MMX saldría del sistema marciano en 2030 y entregaría las muestras en la Tierra en 2031. Mientras orbita Marte, acompañará a Fobos de cerca en una órbita cuasisatelital (QSO), cartografiando el terreno y la distribución de materiales para elegir lugares de aterrizaje adecuados.

IDEFIX, un pequeño vehículo desarrollado conjuntamente por la agencia espacial francesa CNES y el Centro Aeroespacial Alemán DLR, está previsto que llegue a la superficie antes que la sonda principal. Examinará las propiedades físicas del regolito para reducir los riesgos del aterrizaje y el muestreo. Por su parte, MMX prevé intentar dos aterrizajes para recoger al menos 10 gramos de muestras. La misión también observará Deimos e intentará un sobrevuelo cercano. Todos estos pasos siguen siendo objetivos futuros.

Etapas del viaje de MMX desde la Tierra, el muestreo en Fobos y el regreso de la cápsula de muestras
De izquierda a derecha: salida de la Tierra, muestreo en Fobos y retorno de las muestras. El plan prevé un año de ida, tres de exploración del sistema marciano y uno de vuelta, con al menos 10 gramos de muestras en 2031. Se muestran etapas de momentos distintos; tamaños y distancias no están a escala.

¿Por qué visitar primero Fobos?

Fobos tiene una forma irregular, alcanza unos 27 kilómetros en su dimensión mayor y presenta una gravedad superficial de aproximadamente 1/1.700 de la terrestre. Frente a un retorno desde la superficie de Marte, este pequeño cuerpo permite aprovechar la experiencia japonesa en exploración y muestreo de cuerpos menores con Hayabusa y Hayabusa2. Sin embargo, su gravedad extremadamente débil exige un control preciso al aterrizar, entrar en contacto con el suelo y recoger los granos.

Traer material a la Tierra también permite analizar directamente cada grano y comparar los resultados del laboratorio con el terreno y la distribución de minerales observados por la sonda. MMX pretende extender al entorno de Marte y sus lunas el retorno de muestras ya logrado en la Luna y en asteroides.

Granos de la luna que podrían contener Marte

Otro atractivo de Fobos es el intercambio de materiales con Marte. Cuando un meteorito impacta en el planeta, algunos fragmentos rocosos pueden salir despedidos de su superficie. Los modelos prevén que una parte alcance Fobos y se mezcle con su capa de regolito suelto. Por eso, recoger muestras de Fobos ofrece también la posibilidad de obtener granos procedentes de Marte.

Fobos podría convertirse así en otra ventana a la evolución del entorno marciano. Si las muestras contienen material de Marte identificable, de qué épocas proceden esos granos y qué registros conservan son preguntas que deberán resolverse tras su regreso. El lugar de muestreo es la superficie de Fobos; buscar componentes marcianos en esas muestras es un objetivo científico basado en modelos de transferencia de materiales.

Posible traslado de una pequeña fracción de fragmentos expulsados de Marte al regolito superficial de Fobos
Los modelos prevén que parte del material expulsado por impactos en Marte se acumule en Fobos. Identificar granos marcianos en las muestras requerirá analizarlas. Los colores solo distinguen posibles procedencias; tamaños y distancias no están a escala.

¿De dónde vienen las dos pequeñas lunas?

Siguen planteándose dos explicaciones principales para el origen de Fobos y Deimos: podrían haber sido asteroides capturados por la gravedad de Marte, o haberse formado a partir de los fragmentos de un antiguo gran impacto contra el planeta. MMX combinará las observaciones de las lunas con las muestras devueltas para buscar indicios materiales que permitan distinguir estas hipótesis.

JAXA dirige la misión con socios como NASA, CNES, DLR y la Agencia Espacial Europea (ESA). Además de sus objetivos científicos, el viaje pondrá a prueba la ida y vuelta al sistema marciano, las operaciones sobre la superficie de un cuerpo celeste, el muestreo y las comunicaciones de espacio profundo. El lanzamiento ha abierto el camino a Fobos; el siguiente reto es llevar sus lejanos granos al laboratorio de forma segura.