La Luna es el único satélite natural de la Tierra. Es el quinto satélite más grande del Sistema Solar y el mayor entre los satélites planetarios en relación con el tamaño del planeta al que orbita. Su influencia gravitatoria es la principal responsable de las mareas terrestres y alarga muy lentamente la duración del día en la Tierra.
El sistema Tierra-Luna es único en el Sistema Solar: está formado por el único planeta conocido que alberga vida y por un satélite natural relativamente grande que estabiliza la inclinación axial del planeta.